En lo profundo de la razón y el pensamiento humano es necesario partir de esta realidad para comprender que el Ser humano es un ser indivisible. Su integridad depende de que no es posible separar cada una de sus partes y que estas subsistan por sí solas. No es posible disgregar mente, cuerpo y espíritu y que estos vivan separados. Fuimos diseñados magistralmente como un ente absoluto, completo, total, único y perfecto en todos sus procesos biológicos.
Impartido por el Dr. Antonio Baños Baños, Maestro de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Chihuahua.
