El sistema nervioso es un ejemplo de complejidad biológica. Las redes neurales que controlan conductas específicas están altamente organizadas, de manera que les permiten a los organismos poder interactuar con el medio y así producir la respuesta apropiada a diversos tipos de estímulos. Los grillos son un buen modelo para estudiar esta conducta y aprender más sobre las neuronas que controlan dicho comportamiento.
Impartido por el Dr. Benjamín Navia, catedrático de Biología en Andrews University, MI, USA.
