El químico Dr. Ever B. González explora la química de los productos naturales desde una perspectiva bíblica: la creación perfecta de Dios diseñó plantas con compuestos específicos —como la d-glucosa y antioxidantes fenólicos— para nutrir y sanar; la sabiduría divina se revela en las rutas metabólicas complejas y en el equilibrio entre uso y precaución, pues incluso lo “natural” requiere conocimiento científico para evitar riesgos. Su investigación confirma que la Biblia y la ciencia convergen: desde Génesis 1:29 hasta Apocalipsis 22:2, las plantas son regalo divino para la salud humana, y su estudio racional refuerza la fe en un Diseñador inteligente.
